
Ahí lo llevan. Bebida en la siniestra, bocata casero en la diestra y viendo el discurrir de una cofradía señera como la de la Exaltación por la calle Jesús de las Tres Caídas. El menú cofrade por excelencia para los jartibles, estudiantes, y mileuristas, que en los tiempos que corren, soliviantan bolsillos y aplacan el hambre. La crisis, ha llenado de mortadela y
chopepo no sólo las calles del centro y extramuros en los siete días de la gloria. Esos palcos, tribunas, y sillas Quidiello, se aroman de embutidos al caer la noche.
La crisis, llega también a las tradiciones. Menos mantillas los Jueves y Viernes Santo, y menos categoría en las mismas. (Flores prescindibles en un traje de luto, vestidos de fiesta cotillón, calzado impropio) ... y el avituallamiento callejero, impensable hace unos años...